-Como sea, Pablo, y ya no quiero hablar más de esto, ¿de acuerdo?-el reciente encuentro había despertado su malhumor-. Además tú no deberías estar tan tranquilo refutándome, cuando es por tu culpa que estoy metida en este gran problema, pero qué te puede importar porque conseguiste lo que querías, ¿no? Y ahora además de todo no me permites pensar optimistamente…
-Lo siento-admitió, sorprendido.
-¿Qué?
-Lo siento, no quería causarte este problema.
Ella alzó una ceja.
-Si no hubieras querido causarme un problema no me habrías chantajeado con lo… con lo del maldito beso del otro día y te alejarías de mí, esa es la única forma de no causarme un problema.
-Mercedes -intervino él, caminando hasta ubicarse frente a la chica-. Dime ahora si no quieres que te busque más. Dímelo y no lo vuelvo a hacer.
Ella levantó la vista. Su mirada se conectó con los ojos grises de Pablo, brillantes y temblorosos ante unas palabras que le costaría tan poco mencionar. Pensó en todo lo que había pasado entre ellos, en su mente vagaban imágenes, su piel se erizaba al revivir un puñado de sensaciones que jamás pensó vivir con alguien como él, pero a pesar de eso, ella percibió algo mucho más fuerte. Sintió a su corazón golpeándole el pecho furiosamente, sin ritmo, recordándole lo que estaba pasando. Y bajó la vista, agotada.
-¿Mercedes?
-No puedo hacerlo, Pablo.
Los labios del chico se separaron levemente. Él también bajo la vista, impresionado.
-No quiero hacerlo.
Pablo sonrió con ligereza. Levantó los brazos y la estrechó suavemente.
domingo, 27 de junio de 2010
Disculpas
viernes, 25 de junio de 2010
Quizás suene tan cursi… Pero es tan real. Desde que te conocí, “técnicamente”, he descubierto un mundo lleno de curiosidades y respuestas que nunca antes pensé encontrar. Eres simplemente un rompecabezas imposible de armar, mas es tan excitante el saber que no puedo tocarte, y a la vez, es tan triste. El conocer por deducción a alguien no es tan fácil. Puede que sea emocionante, pero es muy difícil y a veces, muy solitario. Es raro añorar lo que sé que nunca tendré, no poder transformarte en algo más que un sueño. No puedo igualarte a una esperanza. Porque somos distintos y además de todas las diferencias que nos marcan, prácticamente, nos odiamos. Si, pretendo odiarte para no levantar sospecha de que a tus espaldas te suspiro, como cualquier chica suspira por su idolo. Cómo cualquier
madre suspira al ver el autógrafo de su escritor favorito en su propio libro. Porque tengo orgullo y eso quizás, al igual que tu, me lo lleve a la tumba. Porque a pesar de que son deducciones, se más bien como te sientes, se que sientes. O por lo menos pienso que sé. Y si es necesario engañarme y pretender que te entiendo aunque estemos tan distanciados… “Tan lejos, pero tan cerca”. Creo que fue un poeta quien escribió tal frase que hasta el día de hoy me marca el corazón, rasgándolo lentamente mientras susurrándole le dicen que “nunca podrá tenerte, porque no eres lo suficiente para el”. Ahí es cuando deseo disponer de lo que quiera… para ti y para mi. Porque quiero sentirte dentro de mi, aunque no pueda tenerte. Se me hace difícil, es un gran anhelo… Quizás algún día puedas notarme entre la multitud, chocar tu mirada con la mía y descubrirme, aunque sea por unos segundos. Míseros segundos que buscan más…
madre suspira al ver el autógrafo de su escritor favorito en su propio libro. Porque tengo orgullo y eso quizás, al igual que tu, me lo lleve a la tumba. Porque a pesar de que son deducciones, se más bien como te sientes, se que sientes. O por lo menos pienso que sé. Y si es necesario engañarme y pretender que te entiendo aunque estemos tan distanciados… “Tan lejos, pero tan cerca”. Creo que fue un poeta quien escribió tal frase que hasta el día de hoy me marca el corazón, rasgándolo lentamente mientras susurrándole le dicen que “nunca podrá tenerte, porque no eres lo suficiente para el”. Ahí es cuando deseo disponer de lo que quiera… para ti y para mi. Porque quiero sentirte dentro de mi, aunque no pueda tenerte. Se me hace difícil, es un gran anhelo… Quizás algún día puedas notarme entre la multitud, chocar tu mirada con la mía y descubrirme, aunque sea por unos segundos. Míseros segundos que buscan más…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)