-Y bien?-insistió el con aquella misma tranquilidad y arrogancia
-No se que pretendes, pero no lograrás nada... no tienes nada-dijo ella tratando de volver a su postura.
-No pretendo... si logro. Tengo y sabes que te tengo-Dijo el mirándola a los ojos.
-Me das mucha risa. Tan seguro de todo y en el fondo no eres mas que un cobarde..
-Al que deseas.
-No seas ridícu
lo-dijo ella enfadándose mas.
-¿Lo sientes?-dijo él mientras rozaba con sus dedos la espalda de la chica
-¡Saca tu mano de ahí!-dijo nerviosa
-¿Me sientes?-Dijo al oído de la chica haciéndole notar su respiración en su cuello
-¡Basta!-dijo desesperada
-Ahora ¿quien es el cobarde?-Sonreía el rubio
-¡Te odio!
-Me odias porque sabes que me quieres amar
-No... No, te odio porque no puedes ser tu quien llene mi vida, porque tu eres quien me perturba, me molestas, eres como algo que no puedo sacar, aunque estorba. Tú no eres para mí. Alguien como tu no puede ser para nadie. Me desesperas!
-Te desespero... tu también lo haces. Tú me perturbas, me pones idiota. No pidas cosas ridículas... yo soy así. Tu lo sientes... mis besos son de verdad, te estremecen, te hacen Sentir viva, mujer.-decía mientras daba vueltas con aquella calma- Como te dije, me sentí imbecil… Tú tampoco eres para mí. Pero te deseo. Te sueño...te veo. No te he faltado jamás, siempre puntual, algo maniático, lose. Pero no pierdas tu tiempo tras aquel hombre ideal...aquí tienes el que quieres, el que es real. Déjame ser yo, nadie más que yo... no quieras cambiar a quien te enamoró.
-¿Porque me haces esto? Era un juego, tú no lo entendiste. Ambos lo sabíamos. Esto no puede ser! tu tienes tu mundo... yo el mío. Era un juego!-grito desesperada.
-Abre los ojos-dijo poniendo las palmas de sus manos
sobre los ojos de la chica, para luego sacarlas. Y dirigir su mirada a los castaños ojos de ella.-¿Qué ves?
-A ti
-¿Que sientes?-dijo mientras llevaba la mano de ella a su pecho
-A ti
-Yo te veo, te siento. También veo y siento aquellos millones de errores cometidos. Pero algo bueno veo.. Te quiero. Déjame vivir esto que no soy tan malo, ni tan loco...pero si tuyo.
-No...
-Shht-Dijo el llevando su dedo índice a los labios de ella- No hables... SIENTE.
Dicho esto se fue alejando hacia el castillo dejándola sola con algunas lagrimas que comenzaban a brotar...
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