-No se que me pasaba, era algo fuera de lo común a lo que soy yo.
¿Si había escuchado hablar de él?
-Claro que sí, pero no es él, el problema; nunca experimente algo así, es muy confuso, aparte, ¿porqué se las agarraría conmigo?
Yo no creo en esas cosas, es de estupidos creer en él.
¿Por qué lo odio?
-Yo no lo odio, pero él es débil y nunca podría convivir con algo así.
¿Qué siento hacia él?
-Decepción, tristeza, talvez un poquito de odio si, pero me hace sentir tantas cosas al mismo tiempo… cosquillas, ternura, afecto, me hace quedarme muda, como si fuera yo la boba, ¡y no él!
Es como si estuviera flotando en el aire, volando por ahí.
¡ES TAN MOLESTO!
¿Qué si no es el y es otra cosa?
-No se, no lo creo, pero si fuera así, me cambiarían muchas cosas.
¿Cuáles?
-Mi humor por ejemplo, tengo cambios tan bruscos cuando él aparece, que ni siquiera podes imaginártelo, es… es como si me poseyera y no puedo sacarlo de mí.
¿Qué si a otras personas les paso lo mismo cuando el apareció?
-Si, les pasa, pero cada persona cuestionada me dijo otra cosa:
Una me dijo que se paraliza, y esta babeando por ahí cuando lo recuerda. Otra me dijo que la lastimo, y llora todo el tiempo; la tercera persona a la que interrogue dice que es fantástico y que si hizo mal alguna vez, no importo porque aprendió muchísimo gracias a él.
Pero la cuarta, la cuarte me contesto con otra cosa, me dijo que cada uno siente distinto cuando el aparece, no hay una regla que diga lo que e tiene que sentir, también me dijo una frase que nunca la vi con el sentido con el que lo dijo; me dijo: “el que no arriesga, no gana”, pero mi interior me dice que el que no arriesga ¡tampoco pierde!
¿Qué voy hacer?
No lo se, esto me supera, él me supera…
¿Que como se llama?
Amor, así se llama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario